Un juego basado en Simon muestra cómo la gente ensaya mentalmente la nueva información

Un cerebro en reposo no siempre está descansando. A veces está ensayando información que acaba de aprender.

Por primera vez, los científicos han visto esta repetición mental en dos voluntarios humanos. Estas rumias neuronales, descritas el 5 de mayo en Cell Reports, podrían jugar un papel en hacer más duradera una nueva y frágil memoria, sospechan los científicos.

La mayoría de los ejemplos de repetición mental, en los que las células nerviosas disparan señales en una secuencia que coincide con la del aprendizaje original, provienen de otros animales que no son humanos (SN: 10/3/19). Pero las pruebas de dos hombres paralizados que participaron en el ensayo clínico de BrainGate2 ofrecieron una forma de observar este ensayo en humanos.

En el estudio, se implantaron conjuntos de electrodos en los cerebros de los participantes y se vincularon a las computadoras, con el objetivo de desarrollar formas de permitir que los pensamientos de las personas controlen los cursores de las computadoras y otros dispositivos. Dos voluntarios jugaron un juego de imitación similar al de Simon, en el que cuatro cuadrantes de color, cada uno con un tono de sonido diferente, se iluminan en una secuencia específica. En este caso, la actividad cerebral de los participantes movió un cursor, copiando la secuencia.

De vez en cuando, los investigadores introducían a escondidas patrones que se repetían más a menudo que los otros. En comparación con las secuencias menos comunes, estas secuencias familiares eran más propensas a provocar repeticiones neuronales en los cerebros de los participantes durante los descansos posteriores al juego, según hallaron Jean-Baptiste Eichenlaub del Hospital General de Massachusetts y la Facultad de medicina de Harvard en Boston y sus colegas.

Esta repetición ocurrió durante el sueño y el descanso tranquilo. Durante estas repeticiones, los patrones neuronales correspondientes al patrón de Simon permanecieron iguales, pero las secuencias podían ser más rápidas o más lentas que las originales. Los científicos aún no saben si estos ensayos mentales realmente fortalecen los recuerdos.